Durante nuestra vida muchas veces hemos o
ído hablar de discriminaciones arbitrarias en base a diversos criterios. Quién no ha escuchado hablar del racismo, del sexismo (siendo el machismo su manifestación mas común), el heterosexismo, la xenofobia, la etnofobia entre otros. Muchos/as rechazamos cualquiera de estos tipos de discriminación y nos manifestamos abiertamente en contra dado que consideramos que los individuos no deben ser discriminados en función a ningún criterio arbitrario como son la raza, el sexo, la orientación sexual, el credo o la nacionalidad. En otras palabras, la gran mayoría de nosotros/as estamos de acuerdo con un trato igualitario para todos los individuos que pertenecemos a la especie humana.
Tenemos ejemplos hasta la saciedad de las consecuencias de estos tipos de discriminación: la esclavitud de los humanos negros previa al siglo XX, la esclavitud de humanos en el antiguo Egipto, los campos de concentración de judíos durante el holocausto nazi, la experimentación científica con individuos humanos durante el mismo, el régimen del apartheid en Sudáfrica, la negación de derecho a voto a la mujer, la desigualdad de derechos entre hombres y mujeres en las sociedades musulmanas, etc. Sin embargo pocos/as saben que ellos/as directa o indirectamente oprimen, esclavizan, asesinan, mutilan, encierran, etc, a otros individuos basados en un criterio tan arbitrario como aquellos mencionados anteriormente.
Me refiero a la discriminación arbitraria en función de la especie también conocida como ESPECISMO.
Cuando hablo de discriminación arbitraria me refiero a que los intereses de los individuos pertenecientes a un grupo -determinado por una o más características- son infravalorados o no considerados por los individuos de otro grupo -también definido por una o más características- los cuales se autoproclaman superiores y apelan a esta superioridad para ejercer dominio sobre los individuos de aquel grupo considerado inferior.
Entonces, el especismo consiste en la infravaloración de los intereses de los individuos que no pertenecen a la especie humana, vale decir, los animales no-humanos (1).
La gran mayoría de nosotros/as somos o hemos sido partícipes activos de la opresión hacia los individuos de otras especies en diversas formas: consumo de carne, leche y huevos, utilización de prendas o accesorios hechas en base a partes del cuerpo de animales no-humanos (pieles, cuero, lana, plumas), uso de animales no-humanos como objetos de experimentación, pasatiempos o actividades relacionadas con animales no-humanos (circos, zoológicos, corridas de toros, peleas de gallos, caza o pesca deportiva), etc.
Todas estas actividades las realizamos o hemos realizado sin el más mínimo cuestionamiento ya que en la sociedad actual son aprobadas mayoritariamente tanto por la sociedad como por la legalidad. De esta manera estamos discriminando a los animales no-humanos de manera arbitraria e injusta de la misma forma como aquel esclavista del siglo XIX discriminaba a otros individuos por no pertenecer a su raza y lo utilizaba como recurso para su beneficio, o de la misma forma como un nazi discriminaba y sometía a otros individuos humanos por no pertenecer a la raza aria que ellos consideraban superior.
Muchos/as, si bien no son conscientes que son especistas –pocos han analizado este asunto de manera seria- justifican sus actitudes hacia los demás animales dado que en promedio difieren con respecto a nuestras capacidades cognitivas o linguísticas (razonamiento y lenguaje) sin embargo jamás se les ocurriría explotar o discriminar a un individuo humano utilizando como criterio dichas características. Sabemos claramente que existen diferencias intelectuales entre los humanos y en la actualidad muy pocos/as estarían de acuerdo en basarse en esas características para establecer una diferenciación en cuanto a la consideración de sus intereses.
Entonces, ¿por qué las justificamos sin ningún análisis cuando se trata de individuos no-humanos como cerdos, perros, pavos o sardinas?. Existen muchos animales no-humanos que presentan notables capacidades cognitivas, algunos pueden aprender el uso de un lenguaje, otros presentan ciertas carácterísticas en las cuales superan a los animales humanos (velocidad, capacidad olfativa o auditiva, agilidad, etc), e incluso existen muchos casos de individuos no-humanos que superan en capacidad de raciocinio a individuos humanos. Pero aun si todo lo anterior no fuera cierto, la pregunta es ¿porque debemos discriminarlos en base a criterios tan irrelevantes como lo son la inteligencia, lenguaje o cualquier otra capacidad?.
En palabras del filósofo utilitarista Jeremy Bentham: La pregunta no es ¿pueden razonar? o ¿pueden hablar? sino ¿pueden sufrir? (2)
Los animales no-humanos tienen intereses de la misma manera que nosotros los animales humanos los tenemos. Interés en ser libres, interés en vivir, interés en no padecer, etc. Muchos incluso presentan características emocionales que les permiten tener intereses aun más complejos. El propósito de este artículo es que el que lo lea reconsidere su actitud hacia los demás animales y se de cuenta que es tan injusta como otros tipos de diferencias establecidas entre los individuos de la especie humana.
¿Que hacer?
Una vez que hemos asimilado racionalmente todo lo anterior y somos conscientes que somos especistas, debemos cambiar ciertos hábitos que mantenemos por fuerza de la tradición y/o costumbres personales y adoptar un estilo de vida denominado veganismo. Lamentablemente el paso de la teoría a la práctica es muchas veces complicado pero si analizamos este asunto de manera objetiva despegándonos de nuestros egoísmos antropocéntricos debemos llegar a la conclusión que debemos abandonar tales hábitos. El veganismo rechaza el consumo de carne, huevos, leche de origen animal, el uso de cuero, pieles, lana, la existencia de zoológicos, circos (3), y fiestas tradicionales que involucran la utilización de animales no-humanos. Se opone a la venta de animales no-humanos en las llamadas ¨tiendas de mascotas¨ ya que dichos animales no son objetos que puedan comprar, vender o regalar (además obviamente del sufrimiento que padecen durante su comercialización). Asimismo se opone a su uso como objetos de experimentación (práctica conocida como vivisección).
Mucha gente considera que respetar a los animales no-humanos se limita a darle besos a un perro o un gato o que luchar por ellos se limita a pararse frente a la plaza de Acho (plaza de toros de Lima) a gritar ¨torero asesino¨ o manifestarse en contra del uso de pieles mientras ellos continúan apoyando el abuso y la explotación de los animales no-humanos en los ámbitos que les convienen. El veganismo es la única opción seria y coherente si de veras consideramos que los demás animales merecen respeto.
El cambio más importante es el de la alimentación es decir el cambio hacia una dieta completamente libre de productos de origen animal ya que la obtención de los mismos implica la mayor cantidad de padecimiento considerando el número de víctimas involucradas (por ejemplo en Estados Unidos se asesinan anualmente 8 mil millones de animales no-humanos para estos efectos (4) siendo ésta una estimación probablemente moderada ya que los peces se cuentan por toneladas no como individuos). Las dietas veganas son perfectamente saludables desde el punto de vista nutricional para cualquier etapa de la vida (5) (simplemente deben estar bien planeadas) y además pueden ser tan agradables al paladar como las dietas omnívoras. Existen muchos deportistas exitosos que mantienen este tipo de dietas.
A diferencia de los animales (específicamente los que poseemos encéfalo y medula espinal es decir los vertebrados –aves, reptiles, mamíferos, anfibios y peces), los vegetales, hongos, bacterias y protozoos (los cuales pueden formar parte de una dieta vegana o ser utilizados en otro ámbito) no presentan intereses ya que al no poseer sistema nervioso no son capaces de sufrir ni disfrutar (por ende tampoco presentan interés en mantener la vida) (6). En otras palabras no son discriminables. Hablar de discriminación hacia un vegetal o un hongo sería equivalente a hablar de discriminación hacia una silla (ninguno de ellos tienen intereses propios al no tener experiencias subjetivas). Con respecto a los animales invertebrados que presentan sistema nervioso (algunos como las esponjas no los presentan y por lo tanto tampoco son discriminables) no esta claro en la comunidad científica si es lo suficientemente desarrollado como para permitir el desarrollo de intereses pero debemos darles el beneficio de la duda y tampoco participar en su explotación (miel, seda, consumo de invertebrados en la alimentación, etc) ya que hay evidencias considerables de que sí los tienen. (7)
Todos los animales (léase seres sintientes) somos iguales, únete a la lucha por la abolición de la esclavitud de los animales no-humanos. Hazte vegano/a y activista.
(1) Más estrictamente esta definición se aplica para lo que se denomina especismo antropocéntrico ya que hay otro tipo de especismo (no antropocéntrico) para el cual no se aplicaría. Mas adelante subiré un artículo sobre los tipos de especismo.
(2) Peter Singer, Animal Liberation (Harper Collin Publishers, third edition, 2002) (pag 7) haz click aquí para acceder al libro
Es importante añadir la capacidad de disfrutar o mantener experiencias agradables. En realidad, más estrictamente, Bentham debió haber preguntado ¨¿pueden sentir?¨ en vez de ¨¿pueden sufrir¨. La capacidad de sentir incluye tanto sufrir como disfrutar.
(3) A pesar de ser obvio, aclaro que el veganismo no excluye los circos con animales humanos (los cuales pueden voluntariamente elegir participar en él). Un ejemplo de este tipo de circo es el Cirque du soleil (el circo del sol).
(4) Gary Francione, Introduction to Animal Rights (Temple University Press, 2000) (pag 9) haz click aquí para acceder al libro
(5) Position of the American Dietetic Association and Dietitians of Canada: Vegetarian diets. J Am Diet Assoc. 2003 Jun;103(6):748-65. haz click aquí para ver el artículo en formato PDF (tal y como se publicó originalmente)
(6) Aclaro aquí que la adjudicación de capacidad de sentir no se basa solamente en la presencia de un sistema nervioso sino que hay múltiples criterios para establecerla. De la misma forma para establecer que un ser no es sintiente no sólo nos basamos en la ausencia de sistema nervioso. Más adelante subiré artículos que explican lo anterior con más detalle.
(7) Sobre la presencia o ausencia de tejido nervioso: Audesirk, T; Audesirk Gerald. Biología, la vida en la tierra (Prentice Hall Hispanoamericana, 1997, 4ta edición)