Construyendo un mundo sensocentrista

Blog para crear conciencia sobre las injusticias cometidas contra los animales no-humanos y promover un cambio de mentalidad y hábitos para que se erradiquen las mismas. Contacto: sensovegan@yahoo.es

Archivo de 4/05/06

Pero si las ovejas no sufren……

Publicado por flex en Mayo 4, 2006

Frecuentemente se plantea el veganismo como una renuncia a la participación directa de la explotación de los demás animales estableciendo como justificación que éstos/as son maltratados, privados de su libertad y finalmente asesinados. Si bien comparto el anterior planteamiento considero que el veganismo visto de esa manera se presenta de forma incompleta. 

 ¿Por qué afirmo esto?

Si proponemos el veganismo según esa definición pues sería perfectamente aceptable el consumo de productos de origen animal los cuales han sido obtenidos mediante un proceso que no afecte de manera negativa los intereses de los animales involucrados lo cual aparentemente no podría ser cuestionado desde un punto de vista ético.

Citaré un ejemplo:

Imaginemos que hipotéticamente existiera una industria que produzca huevos o lana y las gallinas/ovejas sean tratadas de maravilla y nunca asesinadas cuando cesen de ser rentables para él/la explotador/a permitiéndoles vivir su ciclo natural de vida (por cierto la existencia de una industria como la que describo es muy dudosa incluso en los cuentos infantiles). A primera vista no habría nada de problemático en obtener dichos productos si consideramos el asunto de manera parcializada y sólo centramos nuestra atención en los animales de los cuales provienen los productos que adquirimos. 

Sin embargo, lo anterior no toma en cuenta que vivimos en un mundo especista y si apoyamos esas hipotéticas industrias promovemos la idea de que los animales no-humanos son recursos o propiedades lo cual perjudica a todos/as aquellos/as que no tienen la suerte de ser mantenidos/as bajo esas idílicas condiciones. 

Considero que el veganismo debe plantearse como una consecuencia práctica del cuestionamiento del especismo no como un estilo de vida aislado (que incluso podría pasar por alto las connotaciones éticas). Por ello la idea de veganismo debe ir más alla de abstenerse de la participación de cualquier explotación directa de tal manera que disminuyamos la demanda de dichos productos o servicios (carne, leche, huevos, lana, circos, miel, zoos, tiendas de ¨mascotas¨, etc) sino que (y de manera sumamente importante –tal vez tanto como la disminución de la demanda-) debe implicar promover con nuestro propio ejemplo que los demás animales no son propiedades. Es evidente que la utilización de productos que derivan de ellos/as no promueve precisamente esa idea. 

Una posible objeción que se plantee es la siguiente:  Bueno, si el cuestionamiento del especismo implica considerar de manera igualitaria los intereses equivalentes de todos los seres sintientes, comprar huevos de una industria como la citada en el ejemplo no presenta connotaciones especistas porque lo mismo se podría hacer con humanos. Por ejemplo si una industria que obtenga pelo humano para hacer almohadones y obtenga ese pelo sin afectar a los humanos involucrados no es cuestionable, ¿porque lo sería en el caso de animales no-humanos? 

Sin embargo no es válido extrapolar el ejemplo porque (aparte que en el caso humano es voluntario como es evidente) no se considera el contexto espacio-temporal en el que nos desenvolvemos.

Los humanos actualmente no somos vistos como propiedad ni recursos ante los ojos de la sociedad y no se promueve la explotación de otros/as humanos/as al usar pelo humano.  La extrapolación sería correcta si  por ejemplo vivieramos en una sociedad dieciochesca en la cual el racismo constituía la mentalidad imperante (1) y utilizaramos pelo de humanos negros que haya sido obtenido sin maltrato, cuya esclavitud en general no haya supuesto afección de sus intereses y se les haya permitido vivir su ciclo natural de vida.

 Es bastante improbable que todo/a el/la que vea a alguien con una chompa de lana suponga que dicha lana proviene de la granjita de ensueño del abuelo (cuya existencia es ciertamente dudosa como ya apunté al inicio) y lo que permanecerá en su mente es que las ovejas son máquinas productoras de lana lo cual hace un flaco favor al movimiento de liberación animal en conjunto y a los animales no-humanos que no tienen la suerte de ser esclavos/as de propietarios condescendientes.

De la misma forma  algún/a blanco/a del siglo XVIII difícilmente se imaginaría que el/la que porta una prenda hecha de pelo de humano negro es antirracista y promueve el fin de la esclavitud humana y el hecho de observar al portador de dicha prenda sólo hubiera generado un afianzamiento de su mentalidad racista.

(1) Evidentemente la mentalidad especista era igualmente imperante en esa época como lo es ahora.

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