
(figura cortesía de www.myspace.com/bisho)
En muchos países del mundo se celebró el pasado Domingo ¨El día de la madre¨. Un día en que se acostumbra agasajar a las madres humanas y reverenciar su abnegada labor. Sin embargo muchos/as olvidamos que hay algunas madres que no sólo no tienen un día especial dedicado a ellas (1) sino que soportan días enteros de encierro, sufrimiento y muerte. Estas madres no son humanas pero presentan (al igual que las primeras) la capacidad de percibir conscientemente emociones tanto positivas como negativas. Ellas son inseminadas artificialmente y luego de dar a luz, su hijo/a es arrancado/a de su lado para ser asesinado e utilizado como alimento (si es macho) o para continuar el ciclo de explotación (si es hembra).
En días previos a la llegada de esta fecha pensaba escribir este texto y casualmente llegó a mis manos una noticia publicada en el diario ¨El Comercio¨ de Perú el día 25 de Abril del presente año que ilustra de manera impecable (para los que aún no se habían dado cuenta) que significa una vaca para los dueños de las industrias lácteas.

La noticia se centra en torno a la adquisición de la primera sala de ordeño computarizado del Perú. Esta moderna ordeñadora que fue fabricada en Suecia tiene 24 espacios para igual número de vacas. En palabras del explotador: ¨Es decir mientras una vaca entra, la otra va saliendo , y así van rotando¨. A continuación se menciona:¨Lo peculiar del equipo es que permite ordeñar un promedio de 160 ejemplares (2) por hora. A diario se puede efectuar hasta cuatro extracciones.¨
Sin embargo la parte que considero más interesante y reveladora es la siguiente: ¨Guillermo Rodríguez (el dueño de la planta lechera) tiene una vaca, identificada con el número 94, que produce 64 litros diarios de leche, y la número 9 entrega 63 litros. El resto de las vacas tiene un promedio de entre 35 a 40 litros.¨ ¿A alguno/a le queda duda de que las vacas son vistas como meras máquinas de producción?
El próximo año esta empresa tiene como meta aumentar su producción a 30 000 litros diarios (actualmente produce 17 000). Podríamos evitarlo fácilmente si dejáramos de consumir lácteos. Podríamos conseguir que desparezcan esas industrias. Podríamos dejar de pagar para que exploten a nuestras iguales.
Beber leche de vaca o consumir lácteos en general es participar directamente de esta cadena de explotación, sufrimiento y muerte y sin embargo evitarlo es tan sencillo como estirar la mano hacia un estante en el autoservicio en vez de hacia el estante que se sitúa a dos metros del primero o decir ¨Señor/a me da una leche de soja¨ en vez de decir ¨Señor/a me da una leche de vaca¨. Si nos damos cuenta ¨vaca¨ y ¨soja¨ tienen cuatro letras ¿el esfuerzo es el mismo no?.
Y esa diferencia tan sencilla para nosotros/as también es la diferencia entre neutralidad y complicidad directa, entre la libertad y la esclavitud, entre la vida y la muerte.
(1) Evidentemente ellas no necesitan que se instaure un día similar. Sólo necesitan que se las deje en paz.
(2) El término ¨ejemplar¨ el cual es aplicado estrictamente hacia los animales no-humanos es claramente discriminativo hacia ellos/as y evidencia una vez más como a través del lenguaje se nos inculca de manera subliminal la diferenciación arbitraria entre humanos y no-humanos.
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