
Hace unas semanas en mi país se desató una polémica respecto a un perro de nombre Lay Fung que atacó a un humano hasta matarlo. Este perro fungía de ¨guardián¨ en un local y lo que sucedió fue que el humano en cuestión intentó entrar a robar el inmueble donde se encontraba el mencionado perro.
Como consecuencia de este incidente el can fue recluido en una cárcel específica para los de su especie (comúnmente se les denomina perreras) donde se le situó en una pequeña jaula en condiciones poco agradables. La polémica se desató específicamente respecto a si el perro debería ser asesinado por haber matado al humano o se permitiría que continue con su vida.
En el caso de los humanos que habían decidido matarlo por considerarlo peligroso se ve claramente el especismo subyacente ya que ellos/as saben muy bien que el perro no es un agente moral. Es probable que no tengan una definición exacta de agente moral o que tal vez no conozcan el término sin embargo saben que a un animal no-humano no se le puede achacar responsabilidad de tal manera que se le pueda castigar por el supuesto asesinato. Entonces, si la pena de muerte no es para castigarlo ya que el perro no es culpable, es claro que la intención de eliminarlo era simplemente porque ven en el perro una simple máquina que puede provocar futuros daños o muertes a humanos y por ello se debe acabar con su vida. En este caso es probable que la decisión haya sido forjada por las mismas motivaciones que harían que se demuela un grupo de casas con alta probabilidad de derrumbarse de tal manera que se reubique a los que viven en ellas y se les proteja de daños inminentes.
De todas maneras a pesar de que lo anterior basta y sobra para demostrar que aquella polémica es un completo absurdo establezcamos la posibilidad de que algun inepto considerara que el perro debe ser juzgado y castigado. Aun así existían claros atenuantes:
- Fue en defensa propia (el humano atacó con cadenas al perro)
- El humano ingresó a una propiedad ajena de manera poco ortodoxa.
Por otro lado la opinión pública al parecer valoraba hasta cierto punto la vida del perro y por ello mayoritariamente le daba su apoyo. De hecho se organizaron diversas campañas para exigir que no se le mate. Sin embargo, ¿realmente esa muchedumbre valoraba la vida del perro per se? ¿Eran conscientes de la injusticia subyacente? (1).
En otras palabras, ¿se hubiera hecho lo mismo si el perro hubiera matado a una niña en la vía pública?. Francamente creo que no. Y sin embargo en ambos casos el perro agresor es inocente (2).
No es que haya hecho una encuesta sobre el tema pero es una fuerte corazonada (reconozco que es una falla de este texto no basarlo en datos estadísticos). De hecho los argumentos que se esgrimían eran básicamente sobre las condiciones del suceso y no la condición de inimputabilidad del agresor. Para muestra un botón citaré algunos argumentos ¨en defensa de Lay Fung¨que da cierto peso a mi corazonada:
2) El hecho ocurrió dentro de una propiedad, no en un lugar público como puede ser un parque o una calle. Por lo que el dueño estaba en todo su derecho de resguardar su propiedad, incluyendo un rottweiler. Cosa distinta hubiera sido de haberse producido el hecho en un lugar público, sin que el dueño tomase las medidas de seguridad.
3) De sacrificar a Lay Fung damos un mensaje negativo a la sociedad: que no podemos tomar las medidas de seguridad necesarias en nuestra propiedad sea un animal, un cerco eléctrico o cualquier otra, porqué sino, a nosotros, nos cae “el peso de la ley”. O sea los ciudadanos pagamos el costo de la ineficacia del Estado en brindarnos seguridad.
El comentario se encuentra en el siguiente enlace:
http://elobservador.perublog.net/1316_el_observador/archive/4455_liberen_a_lay_fung.html
Y otro comentario -un poco menos elegante- que presenta la misma pregunta que yo (aunque es alguien que a diferencia mía apoya que se le asesine en cualquier caso):
La verdad todo ustedes son unos idiotas y estupidos. ¿por qué? Porque ese perro mato a un ser humano,y puede cometerlo otra vez con otra persona, tal vez a un niño.Además que harían en el caso que si el ladron fuera un niño lo defenderian ah.
Por eso, deben matar al perro, esta bien que el perro fue entrenado para proteger, pero no al punto de dañar a un ser humano
El comentario se encuentra en el siguiente enlace: http://peru.indymedia.org/news/2006/07/30783.php
En cualquier caso sea quien sea el humano atacado y sean las condiciones que fueran lo que se debió haber hecho es asegurar que el perro lleve una vida digna en el futuro y que se tomen las previsiones del caso para que no se susciten casos semejantes. En todo caso está claro que si un humano esquizofrénico o un niño de 5 años hubieran matado a algún otro humano se les consideraría inimputables. Además en el caso de los perros que atacan humanos, la mayor parte de veces la conducta agresiva de los mismos es consecuencia de la intencionalidad de algún humano de que desarrolle dichas cracterísticas para que utilice al perro como recurso para defender sus propiedades. En otros casos la agresividad obedece a que los humanos a cargo del perro le propinan maltratos físicos o lo someten a daños psicológicos (una vida de encierro o encadenamiento es un caso típico).
Finalmente Lay Fung fue indultado pero no se le dio libertad. Ahora es un perro que realiza trabajos forzados para la Policía Nacional del Perú. No es que sea aguafiestas ya que es claro que es preferible esa situación a que hubiera sido asesinado pero eso no resta que sea injusto que se le utilice como arma de defensa. Ni siquiera se podría argumentar que no había un lugar para alojarlo ya que recuerdo que una mujer anunció en televisión (en uno de los plantones frente a la perrera) que ofrecía hacerse cargo del perro y llevarlo a Canadá para darle una vida digna.
Mas información en:http://www.peru.com/noticias/idocs/2006/7/13/DetalleDocumento_319892.asp
(1) No niego que muchos/as sí la valoren sin embargo en este caso me refiero a la gran mayoría de los que se oponían a matarlo.
(2) El hecho que el suceso sea trágico para los humanos atacados es independiente de la inocencia del perro. En el caso del ataque a un/a niño/a o en general a cualquier humano sin intenciones de delinquir, el contenido emocional que provoca en la opinión pública el sufrimiento y muerte de un ser inocente muchas veces resta objetividad a las opiniones.