Construyendo un mundo sensocentrista

Blog para crear conciencia sobre las injusticias cometidas contra los animales no-humanos y promover un cambio de mentalidad y hábitos para que se erradiquen las mismas. Contacto: sensovegan@yahoo.es

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¿Empatía, compasión, intereses personales o RAZÓN?

Posted by flex en septiembre 23, 2006

Si realizaramos una encuesta masiva preguntando a la opinión pública si consideran que debemos actuar éticamente es probable que la abrumadora mayoría diga que sí. Pero sin embargo esa abrumadora mayoría tiene distintas ideas de lo que significa comportarse éticamente. En general, podemos darnos cuenta que existe una idea central de ética que la mayoría apoya (la ética del contexto espacio/temporal en el que nos tocó nacer) que podríamos llamar la ética nuclear y a partir de esa ética, según su personalidad y vivencias, cada individuo se forma unos patrones de conducta determinados. Estos matices no son tan relevantes ya que la mayor parte de la ética forjada viene constituida por la nuclear.

Sin embargo este proceso comúnmente se realiza de manera automática, sin haber reflexionado críticamente sobre por qué nos comportamos de una u otra manera. Esto incluso pesa más en el aspecto de la ética nuclear a la que me referí, de hecho estas ideas se interpretan como dogmas incuestionables en una determinada época y lugar. En general, nuestra ética asimilada de esa manera no sería propiamente ética sino una recepción de ideas que hemos asumido como correctas y que han forjado en nosotros un determinado efecto psíquico que hace que lo que se asume como ¨malo¨ nos produzca repulsión y lo que se asume como ¨bueno¨ nos produzca un sentimiento de agrado. En otras palabras, esta valoración en el fondo en vez de significar ¨el acto X es éticamente inaceptable¨ o ¨el acto Y es éticamente aceptable¨ significan ¨El acto X no me gusta¨ o ¨el acto Y me gusta¨. De esta manera la opinión masiva reduce los temas éticos a temas estéticos (1). Sin embargo una vez que nos damos cuenta de lo anterior e intentamos reflexionar de manera rigurosa al respecto veremos que el asunto no es tan obvio como parece.

Para empezar, si buscamos la verdad en cuanto a ética, debemos darnos cuenta de que esta verdad debe ser una y no dos, tres o más mutuamente contradictorias. Por ello se tendría que descartar un planteamiento que produzca resultados ambiguos. Por ejemplo las emociones podrían producir dichos resultados. Imaginemos que comenzamos la reflexión asumiendo que debemos guiarnos por nuestra emoción, es decir considerar ético lo que nos agrada y no-ético lo que nos desagrada (2). Entonces cada individuo llegaría a una distinta conclusión dependiendo de sus estados emocionales, por ello este método se tornaría inconsistente. De hecho, siguiendo este criterio, se podría concluir que una acción determinada es moral e inmoral a la vez. Más aún, un mismo individuo puede variar emocionalmente y concluir que la ética que estableció al inicio ya no es válida lo cual da como resultado una ética incoherente en el tiempo.

Por lo anterior podemos concluir que apelar a subjetivismos para construir un planteamiento ético genera serias falencias. Lo mismo se podría concluir si intentamos basarnos en nuestros intereses personales. De hecho estos intereses varían de sujeto a sujeto y de momento a momento en un mismo sujeto.

Ahora, analicemos las siguientes afirmaciones:

A) Todos los alpinistas son violadores de mujeres

B) Sócrates es alpinista

Si sabemos que ambas son afirmaciones ciertas ¿qué podemos concluir?

Yo concluiría que ¨Sócrates es un violador de mujeres¨ ya que el conjunto de alpinistas es subconjunto del conjunto violadores de mujeres y por ello todo elemento del conjunto de alpinistas será a su vez elemento del conjunto de violadores de mujeres. Es como que dentro de una caja pequeña introduzcamos 10 canicas y luego esta caja pequeña la introduzcamos en una caja mayor. De esta forma toda canica que está en la caja pequeña estaría también dentro de la caja mayor.

¿Es que acaso esa conclusión depende de mis estados emocionales? Imaginemos que le preguntamos a la madre de Sócrates. ¿Sería válido que ella diga que la conclusión no es correcta ya que le produce desagrado? ¿Es que acaso la madre de Sócrates se convencería de que la conclusión no es válida porque no le agrada?

Yo, y en esta ocasión hablo en primera persona a propósito, no veo salida, encuentro que no hay forma de invalidar esa conclusión. Talvez se podría arguir que es mi sentir, que mi mente esta estructurada de tal manera que siente que es la conclusión correcta y la intensidad de ese sentir me produce una gran certeza al respecto. Eso es un tema más complicado que daría para mucho debate y no pretendo tratarlo aquí, sin embargo esto no es un obstáculo como muestro a continuación:

Existen dos posibilidades:

A) Que la conclusión sea realmente necesaria e invariable en el tiempo. Con lo cual ya hemos encontrado el método a seguir en nuestro camino hacia la verdad (en este caso la verdad del como actuar).

B) Que, como he sugerido arriba, la razón, el método lógico que consideramos tan seguro no sea sino una forma más del sentir. Sin embargo, también asumo que todo el que está leyendo este texto no encontrará salida. De esta manera vemos que la inferencia realizada es algo en lo cual todos/as estamos de acuerdo. Por ello este método se nos presenta como la herramienta a seguir. Es un sentir que compartimos todos/as y por ello sería un punto de partida perfecto para iniciar nuestra reflexión (3).

En este caso no nos toparíamos con las contradicciones que mostré al inicio cuando apelamos al sentir (entendido de la manera típica), ya que este sentir en cambio sería un sentir universal y las conclusiones serían idénticas independientemente de la variedad de sujetos que ejecuten el análisis o la variedad de momentos en los cuales un mismo sujeto lo efectúe.

De esta manera el análisis puede ir creciendo, a partir de premisas establecer ciertas conclusiones. A su vez, a partir de estas conclusiones establecer otras conclusiones y así sucesivamente. Cada paso sería establecido de manera inequívoca.

Ahora, veamos lo concerniente al tema específico de este blog. Nuestra ética núclear, la cual se nos ha inculcado y que ha forjado nuestras conductas es aquella que considera como cierto básicamente lo siguiente (4):

Que los intereses de todos/as los humanos deben ser valorados equitativamente independientemente de cualquier otra característica adicional (ya sea la pertenencia a un grupo determinado o la posesión de determinada caracterísitica fenotípica).

En cuanto a los intereses de los/as que no pertenecen al grupo humano se nos acostumbró a no tomarlos en cuenta. Es en este punto que entra a tallar los matices que mencione al inicio. Con respecto a los del grupo excluido (los animales no-humanos) cada uno/a se ha forjado sin darse cuenta una determinada impresión y por ello en la actualidad existen tantas ideas divergentes con respecto a ellos/as en la sociedad. Todas ellas por supuesto dependiendo del grado de empatía, compasión y/o de los intereses personales del sujeto. Cuando logramos desprendemos de esos obstáculos emocionales e iniciamos un análisis aséptico de la relevancia moral de los animales no-humanos encontraremos que no hay otra opción que concluir que su valor moral es el mismo que aquel de los animales humanos.

Las preguntas están planteadas:

– ¿Existe alguna característica o características compartidas de manera universal por los animales humanos y ausente de manera universal en los animales no-humanos?

– De encontrarse aquella(s) característica(s) (que según lo que he analizado hasta ahora no existe, pero dejo la posibilidad abierta por si acaso alguien la encuentra), ¿es(son) aquella(s) característica(s) la(s) que se valora(n) en humanos? (5)

(1) Existen algunos planteamientos que consideran que la estética se puede establecer de manera objetiva pero dado que es muy debatible (y yo no lo comparto al menos por ahora) asumo en este texto que la éstetica es cuestión de gustos personales.

(2) En realidad se podría pensar que eso sería una repetición de la ética autómata que describí al inicio. Sin embargo en este punto el sujeto que reflexiona aborda la emoción de manera crítica y de hecho podría concluir que esa ética autómata que tenía al inicio es la correcta. Llegado a este punto, la ética que concluye, a pesar de ser la misma, se convertiría en algo reflexivo.

(3) Esta idea es equivalente a la que se utiliza en ciencia. Mientras no aparezca evidencia de que una determinada teoría es incorrecta (en base a experimentos u observaciones que la invaliden) se acepta dicha teoría. En este caso, esos experimentos estarían constituidos por el análisis individual del silogismo que presente por parte de cada sujeto. Mientras no aparezca alguien que sienta (si es que la idea de que razón=sentir es válida) que la conclusión es errónea entonces consideraremos que es el método para llegar a la verdad. En realidad es por las misma causa que tendríamos que rechazar que dos posturas opuestas sean ambas ciertas (eso lo utilice arriba para mostrar porque debemos separar la emoción de nuestro análisis) es decir nuestra razón – o nuestro sentir si es que es cierto lo que sugerí en (B) – necesariamente nos dice que una proposición no puede ser verdadera y falsa a la vez).

(4) Obviamente al iniciar la reflexión crítica también se podrían cuestionar estas asunciones, sin embargo el primer paso para establecer una ética sería investigar si la ética autómata que hemos adquirido presenta incoherencias. Por ello lo más sensato es iniciar con las premisas que se aceptan como válidas de manera casi-universal.

(5) En otra oportunidad trataré con más detalle este punto. Con respecto a la primera pregunta ya he analizado dos: razón y potencialidad.

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Las justificaciones del especismo antropocéntrico. Parte II: la potencialidad

Posted by flex en agosto 2, 2006

A menudo, para defender la inclusión de un individuo en nuestro círculo de consideración moral si y sólo si pertenece a la especie humana, se suele utilizar el argumento que sostiene que los individuos racionales son los únicos que merecen ser incluidos. Como he mostrado en la primera parte de este artículo defender el especismo en base a dicha capacidad es insostenible. En otras palabras en ese texto mostré que ese argumento no servía para para incluir a todos/as y cada uno/a de los individuos humanos y excluir a todos/as y cada uno/a de los individuos no-humanos. Si bien dicho análisis es suficiente para demostrar la ineficacia del ¨argumento de la razón¨ quedo pendiente analizar un argumento íntimamente relacionado para redondear el asunto.

Una respuesta típica que utilizan los humanos que propugnan el especismo antropocéntrico (y utilizan el argumento de la racionalidad) se da cuando se les recuerda el hecho que hay etapas del inicio de nuestra vida en las cuales carecemos de una u otra determinada característica. Por ejemplo, si para justificar la explotación hacia los seres sintientes no-humanos se alude a la incapacidad de los mismos para razonar (lo cual como he mostrado en el primer artículo no es universal pero en este caso no interesa), la respuesta inmediata será que es inocuo ya que, por ejemplo, los bebés humanos de 8 meses tampoco razonan. En este punto se saca a relucir una característica adicional:

¨De acuerdo, los bebés humanos de 8 meses no razonan, pero tienen el potencial de ser seres racionales y por ello sí debemos considerarlos como pacientes morales¨

Lo anterior es un ejemplo particular del argumento de la potencialidad. Para demostrar la ineficacia de este argumento para incluir a todos los bebés daré un ejemplo (1):

Supongamos que mediante manipulación genética se crea una línea de humanos cuya esperanza de vida es un año. En otras palabras mueren por enfermedad antes de cumplir o al cumplir un año de vida. En otros aspectos presentan las características típicas de los bebés humanos comunes y corrientes. Entonces dado que estos individuos nunca llegarán a ser racionales, el argumento de la potencialidad no cuestionaría la legitimidad de utilizar dicha línea de bebés humanos para, por ejemplo, realizar una investigación científica que pretenda buscar una cura contra el cáncer. Podríamos por ejemplo inducir cáncer a los bebés para probar distintas tratamientos y evaluar su eficacia. También se podría iniciar una industria que expenda carne de bebé para los comensales más exigentes.

Con este ejemplo quedaría demostrada la inoperancia del susodicho argumento. Sin embargo analicemos aun más el argumento y encontraremos falencias adicionales (2):

La persona que esgrime el argumento de la potencialidad puede:

a) ser partidario/a del aborto humano: en este caso habría una incoherencia en su plantemiento ya que si él/ella considera que los bebés no racionales deben ser considerados como pacientes morales (y por ende debemos valorar su vida) porque tienen el potencial de ser racionales, entonces también debería considerar que debemos valorar la vida del embrión o el feto humano ya que ese ser también tiene potencial de ser racional. Como no la valora entonces entra en contradicción.

b) considerar el aborto éticamente inaceptable ya que valora la vida de un humano adulto exactamente igual a la de un embrión o feto humano. En este caso no existiría la incoherencia previa asi que sigamos analizando:

Si consideramos que la pertenencia de un individuo a la comunidad moral se puede establecer en base a que presenta una determinada característica en potencia entonces podríamos también defender situaciones que rechazaremos intuitivamente (y asumo que las personas que plantean el argumento de la potencialidad también):

A) Supongamos que en un exámen de selección entre dos personas se elija (como es justo) a la que sacó la calificación más elevada. Sin embargo, al momento de recibir los resultados, la persona que perdió considera que es injusta su eliminación precisamente aduciendo el argumento de la potencialidad. Por ejemplo, esta persona podría replicar lo siguiente:

¨En la prueba que acaba de culminar mi contrincante obtuvo una mayor calificación, sin embargo yo tengo el potencial de obtener una mayor calificación que él/ella en una prueba subsiguiente¨

Bueno, puede ser cierto que tenga ese potencial (digamos que para el primer exámen estudio muy poco), eso no se niega, pero en el momento dado no obtuvo la calificación necesaria. Sería completamente absurdo eliminar a la otra persona porque la otra tiene un mayor potencial.

B) Sabiendo que un/a niño/a de 3 años tiene el potencial de llegar a la mayoría de edad (18 años en mi país) se podría sostener que deberíamos darle derecho a voto a todos/as los/as niños/as de 3 años ya que tienen el potencial de alcanzar la mayoría de edad. Evidentemente cuando alcanzen los 18 años se les otorgará dicho derecho pero sería un absurdo dárselo cuando tienen 3 años porque tienen el potencial de serlo.

Se podría objetar lo siguiente ante estos dos casos:

¨En dichos ejemplos se muestra que el potencial de adquirir una determinada característica no es motivo para considerar al individuo en cuestión como poseedor en la actualidad de dicha característica, sin embargo hay una diferencia entre esas dos situaciones y la situación de los bebés con potencial de ser racionales: Si les negamos la inclusión en el círculo moral se pueden dar circunstancias en que lo que hagamos contra esos bebés impidan que alcance la racionalidad, por ejemplo, matarlos. En cambio negarle a la persona del ejemplo A la posesión de la vacante que se disputaba, no impedirá que en el futuro tenga capacidad de obtener la vacante. Análogamente, en el ejemplo B, si no se le otorga el derecho a voto a una niña de 3 años no impedimos que alcance las características que la hacen merecedora de dicho derecho. En otras palabras lo que se niega en los ejemplos citados no anula el potencial para cada caso.¨

A este argumento podría responder que esa diferencia no es relevante pero en este caso no lo voy a hacer. En cambió diré lo siguiente: según este argumento estaríamos impedidos de realizar cualquier acción contra el/la infante que impida que alcance racionalidad. Evidentemente no la podríamos matar por ello. Sin embargo podríamos introducirla a intervalos diarios de 2 minutos en agua a una temperatura que no le deje secuelas ni que le impidan en el futuro ser racional pero que le produzca una experiencia negativa, podríamos causarle sufrimiento cuando nos plazca siempre y cuando eso no le impida ser racional en el futuro. En fin, se puede aplicar infinidad de tratamientos que cumplan con mantener su potencial de razonar y no dejarle secuelas para el futuro (esto último no lo exige el argumento que cité pero por si acaso lo menciono).

Volviendo al caso del bebé de 8 meses que tiene el potencial de ser racional podríamos plantear un contraargumento adicional en forma de una pregunta: ¿Por qué considerar lo que probablemente suceda de aquí a 7 años cuando el humano probablemente se haga racional y no de aquí a 90 años en que el humano de manera muy probable dejará de ser racional por alguna enfermedad degenerativa (si es que no ha muerto por supuesto, aunque si se muere tampoco será racional obviamente)?. Es decir, los bebés tienen el potencial de ser racionales pero también tienen el potencial de no serlo a futuro, entonces aquí el argumento de la potencialidad exhibe una inconsistencia grave, es decir que puede demostrar una afirmación y también su contraria.

Y finalmente, para redondear el tema, dejo una pregunta planteada:

¿Es que aquellas personas que aluden a la potencialidad consideran que los bebés no merecen respeto por lo que son (seres sintientes) sino por lo que serán en el futuro? Es decir, si consideran éticamente inaceptable golpear un bebé, ¿no es porque ese golpe le producirá dolor sino porque es un conjunto de células con un potencial de alcanzar racionalidad en algún momento?

(1) Si bien en el presente texto me centro en demostrar lo inválido de este argumento, otra posibilidad sería demostrar que el hecho que un individuo razone poco, mucho o nada es irrelevante al momento de considerar sus intereses ya que estos intereses surgen de su capacidad de sentir y no de la capacidad de razonar. En otra oportunidad me explayaré sobre este punto.

(2) Puede suceder que alguna persona que emitió el argumento no se oponga a la experimentación con la línea humana que cité en el ejemplo y él/ella sólo se refiera a los humanos que realmente tengan el potencial de ser racionales sin embargo esto es irrelevante para este caso porque para este texto yo estoy asumiendo, como enfatizo desde el inicio, que la persona que esgrime el argumento de la potencialidad intenta incluir a todos/as los que pertenecen a la especie humana. De todas formas el resto del texto invalida el argumento de la potencialidad per se.

Primera parte del artículo: https://sensovegan.wordpress.com/2006/02/19/las-justificaciones-del-especismo-antropocentrico-parte-i-razonamiento/

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Emulando a los animales no-humanos: soy animal cuando me conviene

Posted by flex en mayo 25, 2006

Un argumento utilizado de manera recurrente para justificar una de las tantas consecuencias del especismo antropocéntrico (concretamente matar animales no-humanos para comer) es el siguiente:

¨Los animales no-humanos matan individuos de otra especie para comer, ergo, si un  humano mata a un individuo de otra especie para comer este humano está actuando éticamente¨

En este caso se establece que las conductas de los animales no-humanos pueden servirnos como modelo para decidir si un acto es éticamente aceptable.

Una manera de responder a este argumento es enfrentándolo directamente estableciendo las razones por las cuales las conductas de los animales no-humanos no deben servirnos de modelo para establecer nuestra ética. En otras palabras establecer porque de la premisa:

¨Los animales no-humanos realizan el acto X¨

no se sigue la conclusión:

¨Si un humano realiza el acto X entonces dicho acto es éticamente aceptable¨

Y otra manera (que es la que voy a utilizar en este caso) es aceptar el argumento como correcto y evidenciar que lleva a conclusiones que él/la que planteo dicho argumento considera inaceptables.

Ejemplo:

En acuariofilia (1) se recomienda que cuando una hembra de guppy (Poecilia Reticulata) esté embarazada (2) y a punto de parir se le separe del resto de individuos porque sino los alevinos (así se denomina a las crías de los peces) corren peligro de ser devorados por sus compañeros de especie. Más aún, en ciertos casos, a pesar de que  la hembra embarazada se separa, los alevinos corren peligro ya que la misma hembra frecuentemente devora sus propios/as hijos/as. Es por eso que en esta afición existen métodos y dispositivos que permiten que apenas nazcan los alevinos sean separados inmediatamente de la madre para evitar su desaparición. Este modelo se cumple para otras especies de peces ovovivíparos (2) como los Espada (Xiphophorus helleri) o los platys (Xiphophorus maculatus) que pertenecen a la misma familia del guppy, a saber, la familia Poecilidae (3).

Ahora revisemos la argumentación inicial (que vamos a aceptar como correcta, es decir que asumiremos que la premisa de la cual parte implica necesariamente la conclusión a la que llega):

Premisa: ¨Los animales no-humanos realizan el acto X¨

Conclusión: ¨Si un humano realiza el acto X entonces dicho acto es éticamente aceptable¨

A continuación situemos en lugar de X la conducta descrita en el ejemplo de los peces (que es un caso particular de X):

X= matar individuos de la misma especie para comerlos

Claramente obtenemos la siguiente conclusión:

¨Si un humano mata otros humanos para comer entonces dicho acto es éticamente aceptable¨

Aquí encontramos dos posibilidades:

I) Que la persona que planteó el argumento original esté de acuerdo con esta conclusión y por lo tanto su argumento no es rebatible utilizando la vía que acabo de desarrollar. Por ello se tendría que utilizar la vía directa a la que hice mención al inicio y si a través de esa vía no se logra entonces buscar otras vías o aceptar el planteamiento ofrecido como válido.

II) Que la persona que planteó el argumento original no esté de acuerdo con esta conclusión ante lo cual a su vez existen dos posibilidades:

a) Que acepte que su argumento es inválido ya que conduce a una conclusión que él/ella mismo/a no acepta con lo cual se llegaría a un acuerdo.

b) Que establezca las diferencias entre la conclusión a la cual él/ella pretende llegar y la conclusión que hemos demostrado que su argumento implica de tal forma que su planteamiento se mantenga (4).

Entonces tenemos:

Conclusión que la persona quería alcanzar: ¨si un  humano mata a un individuo de otra especie para comer este humano está actuando éticamente¨

Conclusión adicional que implica su argumento: ¨si un  humano mata a un individuo de su misma especie para comer este humano está actuando éticamente¨

Dado que las conclusiones sólo se diferencian en el hecho que la primera se refiere a humanos y la segunda a animales no-humanos, para poder seguir sosteniendo su posición la persona en cuestión debe fundamentar porque establece esa diferenciación entre humanos y no-humanos.

Sin embargo cuando se llega a este punto comúnmente se recurre a respuestas como:

¨No es lo mismo¨

¨Es diferente porque es humano¨

¨No seas demagogo/a, ¿cómo puedes comparar un animal (no-humano) con un humano?¨

En los tres casos anteriores se utiliza una falacia denominada elusión de la carga de la prueba que consiste en afirmar algo sin proporcionar los fundamentos para afirmarlo.

En otros casos se afronta el problema y se intenta justificar esta diferencia. Los argumentos ofrecidos son muy variados sin embargo en el presente texto no pretendo analizar cada uno de ellos pero intentaré realizarlo en otra oportunidad. (5)

(1) Aclaro que la acuariofilia es una afición que utiliza a peces como recursos para satisfacer los fines humanos y evidentemente participar en dicha actividad es apoyar su explotación de manera directa. Quiero dejar en claro que no estoy haciendo apología de esta práctica sino solamente utilizando datos de la misma para utilizarlo como ejemplo.

(2) Los guppys (también conocidos como lebistes) son peces que a diferencia de la mayoría de las otras especies de peces no son ovíparos sino que las crías se desarrollan dentro del cuerpo materno. Sin embargo, a diferencia de los mamíferos, no se desarrollan libremente sino dentro de huevos los cuales se generan por fecundación interna y no externa como en la mayoría de los peces. Por ello a este grupo de peces se les denomina ovovivíparos y no simplemente vivíparos como a los mamíferos.

Martty, H. A. (1989) Lebistes Editorial Albatros (57-59)

(3) Rojas, E. (1990) ¨El cola de espada – swordtail (Xiphophorus helleri) ¨ Challwa (revista de acuarismo)  Año 1, Número 1 (18-22)

(4) En realidad para rebatir su argumento no es necesario este punto. Basta demostrar que él/ella no acepta una de las conclusiones de su argumento para rebatirlo (método demostrativo conocido como reductio ad absurdum) ya que los argumentos deben ser aplicados universalmente. En otras palabras, aun si a través de la opción (b) que expongo se lograra demostrar que hay una diferencia fundamental moralmente relevante para diferenciar animales humanos y no-humanos, el argumento que presento al inicio seguiría siendo inválido (asumiendo que no acepte todas las conclusiones que implica). Es decir el intento de demostrar esa diferencia entre humanos y no-humanos formaría parte de un nuevo argumento o argumentos independientes del original que presento en este texto.

 (5) Ya he analizado uno de los argumentos en el siguiente texto: Las justificaciones del especismo antropocéntrico. Parte 1: razonamiento.

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Pero si las ovejas no sufren……

Posted by flex en mayo 4, 2006

Frecuentemente se plantea el veganismo como una renuncia a la participación directa de la explotación de los demás animales estableciendo como justificación que éstos/as son maltratados, privados de su libertad y finalmente asesinados. Si bien comparto el anterior planteamiento considero que el veganismo visto de esa manera se presenta de forma incompleta. 

 ¿Por qué afirmo esto?

Si proponemos el veganismo según esa definición pues sería perfectamente aceptable el consumo de productos de origen animal los cuales han sido obtenidos mediante un proceso que no afecte de manera negativa los intereses de los animales involucrados lo cual aparentemente no podría ser cuestionado desde un punto de vista ético.

Citaré un ejemplo:

Imaginemos que hipotéticamente existiera una industria que produzca huevos o lana y las gallinas/ovejas sean tratadas de maravilla y nunca asesinadas cuando cesen de ser rentables para él/la explotador/a permitiéndoles vivir su ciclo natural de vida (por cierto la existencia de una industria como la que describo es muy dudosa incluso en los cuentos infantiles). A primera vista no habría nada de problemático en obtener dichos productos si consideramos el asunto de manera parcializada y sólo centramos nuestra atención en los animales de los cuales provienen los productos que adquirimos. 

Sin embargo, lo anterior no toma en cuenta que vivimos en un mundo especista y si apoyamos esas hipotéticas industrias promovemos la idea de que los animales no-humanos son recursos o propiedades lo cual perjudica a todos/as aquellos/as que no tienen la suerte de ser mantenidos/as bajo esas idílicas condiciones. 

Considero que el veganismo debe plantearse como una consecuencia práctica del cuestionamiento del especismo no como un estilo de vida aislado (que incluso podría pasar por alto las connotaciones éticas). Por ello la idea de veganismo debe ir más alla de abstenerse de la participación de cualquier explotación directa de tal manera que disminuyamos la demanda de dichos productos o servicios (carne, leche, huevos, lana, circos, miel, zoos, tiendas de ¨mascotas¨, etc) sino que (y de manera sumamente importante –tal vez tanto como la disminución de la demanda-) debe implicar promover con nuestro propio ejemplo que los demás animales no son propiedades. Es evidente que la utilización de productos que derivan de ellos/as no promueve precisamente esa idea. 

Una posible objeción que se plantee es la siguiente:  Bueno, si el cuestionamiento del especismo implica considerar de manera igualitaria los intereses equivalentes de todos los seres sintientes, comprar huevos de una industria como la citada en el ejemplo no presenta connotaciones especistas porque lo mismo se podría hacer con humanos. Por ejemplo si una industria que obtenga pelo humano para hacer almohadones y obtenga ese pelo sin afectar a los humanos involucrados no es cuestionable, ¿porque lo sería en el caso de animales no-humanos? 

Sin embargo no es válido extrapolar el ejemplo porque (aparte que en el caso humano es voluntario como es evidente) no se considera el contexto espacio-temporal en el que nos desenvolvemos.

Los humanos actualmente no somos vistos como propiedad ni recursos ante los ojos de la sociedad y no se promueve la explotación de otros/as humanos/as al usar pelo humano.  La extrapolación sería correcta si  por ejemplo vivieramos en una sociedad dieciochesca en la cual el racismo constituía la mentalidad imperante (1) y utilizaramos pelo de humanos negros que haya sido obtenido sin maltrato, cuya esclavitud en general no haya supuesto afección de sus intereses y se les haya permitido vivir su ciclo natural de vida.

 Es bastante improbable que todo/a el/la que vea a alguien con una chompa de lana suponga que dicha lana proviene de la granjita de ensueño del abuelo (cuya existencia es ciertamente dudosa como ya apunté al inicio) y lo que permanecerá en su mente es que las ovejas son máquinas productoras de lana lo cual hace un flaco favor al movimiento de liberación animal en conjunto y a los animales no-humanos que no tienen la suerte de ser esclavos/as de propietarios condescendientes.

De la misma forma  algún/a blanco/a del siglo XVIII difícilmente se imaginaría que el/la que porta una prenda hecha de pelo de humano negro es antirracista y promueve el fin de la esclavitud humana y el hecho de observar al portador de dicha prenda sólo hubiera generado un afianzamiento de su mentalidad racista.

(1) Evidentemente la mentalidad especista era igualmente imperante en esa época como lo es ahora.

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La neutralidad favorece al opresor no a las víctimas

Posted by flex en abril 22, 2006

  

En diversas ocasiones se utiliza la frase que corona el presente texto  para alentar el cambio de  la sociedad hacia un estilo de vida vegano de tal manera que no participe de manera directa en la explotación de los animales no-humanos. Esta frase, que escrita en su totalidad es la siguiente: ¨Toma partido, la neutralidad favorece al opresor no a las víctimas, el silencio favorece al torturador no al torturado¨,  fue acuñada por el rumano Elie Wiesel (el personaje que aparece en las fotos), uno de los sobrevivientes del holocausto nazi y galardonado con el premio nobel de la paz. 

Sin embargo, al enfocar el asunto de esta manera, lo que se da a entender es que no ser vegano constituye una posición neutral ante la cadena de explotación y muerte de los demás animales. Haciendo una analogía, se da a entender que no ser vegano/a es equivalente a respetar los intereses de los demás humanos pero no estar involucrado en ninguna forma de activismo pro-derechos humanos.

¿ Podemos decir que alguien que apoye activamente la explotación de los demás animales (con todas las consecuencias negativas para ellos/as) está en una posición neutral?

Evidentemente no, en realidad no ser vegano/a es ser parte de la opresión. Una posición verdaderamente neutral sería el hecho de ser vegano/a y no ser activista (1). En otras palabras, ser vegano/a pero no considerar que debemos promover que los demás humanos se hagan veganos para abolir finalmente la esclavitud de los demás animales.

Una postura  (que se torna sumamente perjudicial para la liberación animal en conjunto) la constituye el  ser vegano y considerar la adopción de dicho estilo de vida como una opción personal (2). Esta es una posición claramente especista (a menos que se manifieste que explotar humanos también es aceptable) y al transmitir dicha idea el mensaje impartido será: Si te gusta respetar a los demás animales hazte vegano/a pero si no te agrada pues no lo seas (algo así como quien escoge una nueva camisa o como quien decide a que equipo de fútbol apoyará).

En este sentido la frase que cito al inicio de este texto en realidad debería estar dirigida a aquellos/as veganos que no son activistas o a los/as veganos/as que consideran una opción personal la adopción del veganismo pero no a  los/as no-veganos/as. En un contexto social como el de la actualidad en el que la explotación animal y la discriminación en función de especie es tan ampliamente aceptada, el simple hecho de ser vegano es algo simbólico y debemos ser activistas para poder hacer frente a la opresión de la mejor manera (consiguiendo que más gente se haga vegana y activista). De lo contrario como dice la frase favorecemos al opresor a pesar de que nos abstengamos de participar de manera directa de dicha opresión.

 El activismo se puede dar de distintas maneras, desde hablar sobre igualdad animal y veganismo durante una cena hasta pararse frente a un circo con carteles que expongan la realidad de los animales no-humanos involucrados en el mismo (siempre por supuesto haciendo énfasis en el tema de la discriminación en función de la especie que es la raíz del problema y en la consideración igualitaria de los intereses humanos y no-humanos) pasando por repartir folletos informativos, debatir en un foro, organizar charlas para concientizar a la sociedad, etc.

Sin embargo el hecho de ser vegano/a (a parte de significar no participar de la explotación lo cual de hecho es importante) implica portar ¨una carta de presentación¨ de tal forma que no se nos identifique como incoherentes (al apoyar una explotación específica y luchar contra otra) lo cual es uno de los grandes talones de Aquiles del actual movimiento de liberación animal y por lo tanto adoptar dicho estilo de vida es básico para iniciar nuestra tarea de activistas.

(1) En este caso la neutralidad no se expresa en la mentalidad sino en la actitud. Es decir me refiero a una persona que presenta una mentalidad antiespecista pero no promueve el veganismo como estilo de vida justo ni promueve el desecho de la mentalidad especista.

 (2) En este segundo caso la neutralidad se manifiesta tanto en la mentalidad como en la actitud. Incluso podríamos decir que esta posición no es neutral sino de apoyo explícito a la opresión de los demás animales.

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Biocentrismo versus Sensocentrismo

Posted by flex en marzo 9, 2006

Cuando comprendemos que discriminar arbitrariamente a un individuo por no pertenecer a la especie humana (especismo antropocéntrico) es una conducta injusta y por ende debe ser rechazada, inmediatamente surge la siguiente pregunta: ¿y entonces además de los humanos a quienes debemos incluir en nuestro círculo de consideración y respeto?

Básicamente existen dos planteamientos al respecto que se denominan sensocentrismo y biocentrismo (1).

La primera idea propugna el respeto hacia los seres sintientes y la igualdad de los mismos es decir seres que tienen capacidad de disfrutar de su vida y de sufrir durante ella.

La segunda idea propugna el respeto hacia los seres vivos sin excepción sean sintientes o no.

A continuación expondré las razones por las cuales el biocentrismo no tiene un fundamento lógico y por lo tanto el sensocentrismo es la idea central que debemos seguir cuando comprendemos que no debemos ser especistas.

Debo aclarar que no voy a establecer si un determinado ser vivo es sintiente o no, ni las razones para afirmarlo, sino simplemente voy a presentar los argumentos para demostrar que si el ser X es sintiente (asumiéndolo como un hecho) debemos respetarlo y considerarlo nuestro igual y si no lo es (asumiéndolo como un hecho también) no merece tal consideración (2).

Para empezar debo dejar en claro que para discriminar a un individuo, este debe poseer intereses de tal manera que los podamos infravalorar. Si un individuo no presenta intereses no es posible infravalorar los mismos y por lo tanto el ser en cuestión no es discriminable.

En general cualquier interés está enmarcado dentro de las dos siguientes categorías.

I) Interés en no sufrir o más estrictamente evitar sensaciones negativas de índole físico o psicológico.

II) Interés en disfrutar o más estrictamente fomentar sensaciones positivas de índole físico o psicológico.

Por ejemplo cuando un individuo humano desea ganar la lotería su fin no es precisamente ganar el dinero sino que su interés radica en que el dinero le va a permitir obtener artículos que a su vez le pueden proporcionar placer (segunda categoría) o contratar servicios que le puedan evitar sufrimiento (primera categoría).

Otro ejemplo podría ser el hecho que un perro busque subirse al sofá, aquí el interés del perro no es en sí estar en el sofá sino obtener el placer que se deriva de estar en el sofá (segunda categoría) como la comodidad, el abrigo, etc. Y es claro que si hay un sofá que es lo suficientemente incómodo como para provocarle sufrimiento (primera categoría), lo evitará.

O por ejemplo cuando un cerdo chilla y muerde las paredes de su jaula su objetivo aparente es obtener la libertad que se derivaría de salir de la misma, pero el fondo del asunto no es obtener la libertad sino evitar el sufrimiento que se deriva de la privación de la misma: estrés, ansiedad, aburrimiento (primera categoría).

Entonces la pregunta sería: ¿Quiénes presentan la facultad de sufrir y sentir placer?

Pues esos seres son los seres sintientes (3).

Como mencione anteriormente no voy a establecer quiénes son o no sintientes y las evidencias y fundamentos para afirmarlo pero lo que quiero dejar en claro en este artículo es que si un ser no es sintiente no tiene intereses a pesar de que pueda estar vivo.

Una de las objeciones comunes a este punto se plantea de la siguiente manera: ¨pero cuando matas a un ser vivo así no sea sintiente le estás quitando la vida¨.

Y aquí el término ¨vida¨ se utiliza (aunque muchas veces no intencionadamente) por las connotaciones emocionales que genera el término ¨vida¨ al escucharlo (4). Sin embargo, usarlo en ese sentido constituye una falacia (sofisma patético). De esta forma la persona que sostiene esa afirmación tendrá que argumentar la relevancia del hecho de estar vivo y no simplemente mencionar el término. A continuación explico por qué no existe tal relevancia.

La vida en sí misma no es un fin sino solamente un medio de disfrute. Si un ser vivo no presenta los recursos fisiológicos y bioquímicos para presentar experiencias subjetivas, es decir no tiene consciencia entonces para ese ser es equivalente estar vivo que estar muerto: en ambas situaciones no percibe NADA.

No es posible ¨quitarle la vida¨ a algo que no es partícipe de la misma ya que en realidad nunca fue ¨poseedor¨ de dicha vida.

Muchos/as por ejemplo nunca se han puesto a pensar cual es el problema de matar a un ser. Al estar muertos no sufrimos ya que no somos conscientes de nada entonces ¿porque no sería lícito el asesinato? (sin tomar en cuenta aquí el tema de los seres relacionados emocionalmente con dicho ser que podrían sufrir por su muerte). Y la respuesta es que al matarlo podríamos privarlo de experiencias futuras. Pero, ¿quiénes son aquellos seres susceptibles de privación de experiencias futuras? Pues sólo los seres sintientes ya que los no sintientes no son partícipes de su vida. Entonces son sólo los seres sintientes aquellos que presentan interés en mantener la vida.

Ahora, al hablar de interés en vivir no me refiero a que los seres sintientes tengan el concepto de vida o muerte porque si bien se conoce que algunos seres sintientes sí lo tienen existen muchos que probablemente no lo tengan. El punto aquí al hablar de interés no es que el ser sintiente sepa que va a ser privado de experiencias futuras sino que un agente moral (humanos adultos normales por ejemplo) que sabe que lo va a privar de dichas experiencias lo haga intencionalmente evitando que el ser sintiente en cuestión sea partícipe de experiencias positivas en un futuro (5).

Se podría utilizar un argumento similar al argumento biocentrista para reinvindicar el ¨derecho a la integridad¨ de los seres no vivos. Por ejemplo supongamos que intentamos pulverizar una piedra. Al hacerlo estamos cambiando su estado inicial pero lo importante es que la piedra no fue afectada al realizar esa acción ya que no siente dolor, no sufre ni presenta interés en mantener ese estado inicial. Lo mismo se aplica para un ser vivo no sintiente.

El estar vivo implica básicamente las siguientes características:

I) Presentar una estructura compleja basada en moléculas orgánicas (moléculas que incluyen el átomo de carbono)

II) Adquisición de materiales y energía del medio y su conversión en diferentes formas.

III) Mantenimiento de su estructura y concentraciones de elementos en su medio interno dentro de un rango determinado. Este proceso se denomina homeostasis.

IV) Respuesta a estímulos del medio.

V) Reproducción

VI) Mantenimiento de un balance entrópico negativo. Es decir que el ser vivo aumenta su orden interno a costa de desordenar el medio que lo rodea.

Pero todas las características anteriormente mencionadas no son relevantes per se al momento de establecer si un ser merece ser incluido dentro de nuestra esfera de consideración moral ya que la interrupción de las mismas no afectaran de ningún modo a un ser que no presenta consciencia en absoluto.

Es más incluso seres no vivos pueden presentar algunas de dichas características (aunque no todas a la vez):

– Un computador presenta una gran complejidad aunque en este caso en base a moleculas que contienen silicio.

– Una pila puede transformar energía química a energía eléctrica y a su vez si es parte de un sistema mas complejo, esta energía eléctrica podría ser convertida en energía mecánica.

– Todos los seres inanimados responden a estímulos. Por ejemplo una piedra responde al estímulo de la gravedad y adquiere una aceleración al ser soltada desde una altura determinada en caída libre (pero al igual que los seres vivos no sintientes, no es consciente de dichos estímulos).

Pero el biocentrismo sin embargo niega el ¨derecho a la integridad¨ de los seres inanimados lo cual sería contradictorio ya que las características que están detrás de ¨la vida¨ pueden ser compartidas al menos en parte como hemos visto por los seres no vivos.

Por otro lado un ser sintiente que deja de serlo por razón de algún accidente o enfermedad, dejara de presentar intereses. Un ejemplo típico se da cuando un humano presenta un estado de coma irreversible. En este estado no disfruta de su vida, no siente placer ni sufre. Si se le mata (insisto que en este estado ya no se le puede ¨quitar la vida¨ ) no ha perdido nada. Para él/ella (incluso ya ni siquiera se debería utilizar pronombres personales para designarlo) es equivalente estar vivo o muerto. Aquí talvez podríamos tomar en cuenta el sufrimiento de los seres que están ligados emocionalmente al humano en coma irreversible sin embargo si respetamos su vida ya no sería por respeto directo hacia él/ella sino a los seres en mención.

Es más, para redondear el asunto, si hipotéticamente pudieramos encontrar un ser que no está vivo pero sin embargo es sintiente pues no deberíamos respetarlo según la posición biocéntrica (ya que sólo propugna el respeto hacia los seres vivos) lo cual evidencia la inconsistencia de dicha posición.Según un planteamiento biocentrista a un ser como el que acabo de describir sería perfectamente lícito esclavizarlo, causarle sufrimiento, privarle de placer, etc.Y finalmente quiero recalcar que el sensocentrismo no es una posición arbitraria a diferencia de por ejemplo el especismo antropocéntrico , del racismo, del mastocentrismo (discriminación arbitaria de individuos que no pertenecen a la Clase taxonómica Mammalia – mamíferos-), o del reinismo (discriminación de los individuos que no pertenecen al Reino Animalia -animales-).

Y para que se entienda esta idea aún más: los/as que fomentamos el sensocentrismo no discriminamos a los seres no sintientes, también consideramos sus intereses pero dado que nunca los tienen y por ende nunca nos encontramos en un conflicto de intereses con ellos, no podemos infravalorarlos. Si deseo matar a un ser no sintiente para fomentar un placer en mi persona no hay conflicto de intereses: es mi interés de fomentar ese placer vs ningún interés por parte del ser no sintiente.Teniendo en cuenta lo anterior incluso podríamos decir que la posición sensocéntrica también considera como nuestros iguales a los seres no sintientes (sean vivos o no) ya que nunca infravaloramos sus intereses dado que no los tienen. Pero obviamente esto podría llevar a confusión y por ello es mejor decir que sólo los individuos sintientes somos iguales y ésta es la idea que debemos transmitir en nuestro mensaje.

(1) Existe un tercer planteamiento denominado ecocentrismo, que incluso contempla respeto a seres inanimados. Lo trataré en un artículo posterior.

(2) En textos posteriores estableceré que seres son sintientes y cuales no citando las evidencias y fundamentos para afirmarlo.

(3) En realidad la misma definición de ¨sintiente¨ encierra el significado ¨que presenta capacidad de experimentar sufrimiento y placer¨.

(4) En realidad esta connotación emocional proviene del hecho de que el humano en cuestión considera su vida como algo muy valioso. De tal forma extrapola este hecho hacia los demás seres vivos, pero esta valoración se da porque no ha analizado por qué valora su vida realmente (como explico después, en el fondo lo que ese humano valora son sus experiencias agradables y no su vida per se).

(5) Es probable que al leer el párrafo que conduce a este apartado muchos/as hayan considerado que esa afirmación conduce a una prohibición total del aborto ya que si bien un embrión no es sintiente tiene el potencial de serlo. Sin embargo debo dejar en claro que el tema del aborto (sea en humanos o no-humanos) tiene connotaciones especiales que no analizaré porque se escapa del objetivo de esta bitácora. De esta manera en todo este texto me refiero exclusivamente a seres que ya son sintientes o seres que no presentan el potencial en absoluto de serlo.

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Las justificaciones del especismo antropocéntrico. Parte I: razonamiento

Posted by flex en febrero 19, 2006

Cuando un individuo perteneciente al grupo X determinado por cierta(s) característica(s) discrimina arbitrariamente a un individuo perteneciente al grupo Y determinado por otra(s) características(s) es decir infravalora los intereses del individuo perteneciente al grupo Y con respecto a los intereses de los individuos del grupo X (que curiosamente es el grupo al que pertenece él mismo), en contadas ocasiones acepta que la exclusión del individuo del grupo Y de su círculo de consideración moral es arbitrario e infundamentado. La abrumadora mayoría de veces intenta justificarse de tal manera que no se vea obligado a afirmar: ¨lo discrimino simplemente porque no pertenece a mi grupo¨. Entonces el individuo X pretende fundamentar su actitud apelando por ejemplo a aquellas características que supuestamente presentan los individuos del grupo X y no poseen los individuos del grupo Y.

Este modelo se ha establecido repetidas veces en el caso de cualquier tipo de discriminación arbitraria. Por ejemplo los racistas y los sexistas siguieron este patrón (1) y dado que sus argumentos se desmontaban por sí solos, tuvieron que aceptar finalmente la noción de igualdad humana.

El especismo antropocéntrico (2) no es la excepción y en este artículo muestro uno de los argumentos comúnmente establecidos y presento las evidencias y argumentos para rebatirlos.

La característica definitoria del grupo X en este caso es la pertenencia a la especie humana y la característica definitoria del grupo Y es la no pertenencia a dicha especie o en otras palabras el ser un individuo no- humano. Como el simple hecho de pertenecer a una determinada especie (casualmente la especie a la cual pertenece el especista) es claramente un criterio injustificado, el especista antropocéntrico (que en adelante denominaré simplemente ¨especista¨) arguye comúnmente que existen características fundamentales que diferencian a los animales humanos de los animales no-humanos.

La más conocida de estas características es la capacidad de razonamiento. Es muy frecuente que a los animales no-humanos se les denomine de manera coloquial animales irracionales y a los animales humanos se les denomine animales racionales (3). Incluso entre filósofos y científicos muchas veces se ha negado de manera dogmática la capacidad de razonar en los individuos no-humanos. Se establece esta diferenciación de manera tajante y poco analítica sin preocuparse por fundamentar la veracidad de esa afirmación.

Antes de continuar analicemos que significa razonar. En realidad el razonamiento (también conocido como discernimiento) constituye la forma más sofisticada de aprendizaje. Existen otras formas de aprendizaje menos sofisticadas como la fijación, la habituación, los condicionamentos clásico y operante, y el aprendizaje por ensayo y error. Comúnmente no se niega que los animales no-humanos presenten estas últimas formas de aprendizaje ya que aparte de que existen numerosas pruebas al respecto, son formas menos complejas de aprendizaje y el hecho de poseerlas no establecería una similitud de capacidades con respecto al promedio de los humanos y entonces su aceptación no representa un riesgo para el especista.

El razonamiento sin embargo, a diferencia de las anteriores formas de aprendizaje, implica una manipulación mental de conceptos que permite llegar a un determinado comportamiento adaptativo. En otras palabras la capacidad de razonar implica que el individuo pueda -sin haber sido aleccionado- crear en base a conocimientos y experiencias previos la solución a un determinado problema que se le presente por vez primera. Además, a diferencia del aprendizaje por ensayo y error, el razonamiento implica que se establezca la solución a dicho problema sin necesidad de utillizar varios intentos.

Existen evidencias contundentes que establecen la capacidad de razonar en animales no-humanos y por lo tanto el argumento del especista no sería válido.

Históricamente la teoría que permitió echar por tierra la noción de que los animales no-humanos no razonan fue ¨la teoría del origen de las especies por medio de la selección natural¨ (comúnmente conocida como teoría de la evolución) propuesta por Charles Darwin (4).

Brevemente esta teoría – ampliamente aceptada y fundamentada – nos dice que hay una continuidad de caracteres ya que las diversas especies se han ido formando una a partir de otra. O dicho de otra forma, no existen características que aparecieran ¨de la nada¨ en una determinada especie ya que esto supondría un rompimiento de esta continuidad. Entonces si los animales humanos tienen capacidad de razonar no se puede negar tajantemente que los individuos que pertenecen a las especies de las cuales descendemos simplemente no tengan dicha capacidad ni tampoco negar que los individuos que pertenecen a especies de las cuales no descendemos pero con las cuales compartimos un ancestro común, no tengan la capacidad en mención. La teoría de la evolución de las especies implica entonces que la capacidad de razonamiento fue apareciendo de manera gradual hasta llegar a los niveles que conocemos en los animales humanos.

Esto se expresa en el siguiente párrafo del libro ¨The Descent of Man, and Selection in Relation to Sex¨ de Charles Darwin:

¨Hemos visto que los sentidos e intuiciones, las variadas emociones y facultades, tales como amor, memoria, atención y curiosidad, imitación, razón, etc., de las cuales el hombre hace alarde, pueden ser encontrados en una condición incipiente o incluso algunas veces de manera bastante desarrollada, en los animales inferiores¨ (5,6)

En otras palabras la diferencia en capacidad de razonamiento es de carácter cuantitativo y no cualitativo. Para aclarar este punto daré el siguiente ejemplo:

El individuo A es el campeón mundial de ajedrez y el individuo B es el campeón de ajedrez de su localidad. El individuo A tiene una habilidad innata mucho mayor que el individuo B para jugar ajedrez pero eso no implica que el individuo B no tenga habilidad para jugar ajedrez: la tiene pero es menor. En este caso la diferencia es cuantitativa. Por otro lado el individuo C es completamente ciego y el individuo D tiene el sentido de la vista en perfecto estado. En este caso la diferencia es cualitativa: no es que el individuo C tenga la visión menos aguda o desarrollada sino que no ve en absoluto.

Posteriormente se han establecido diversos estudios que evidencian experimentalmente que los animales humanos no son los únicos con capacidad de razonar (lo cual Darwin había predicho como consecuencia lógica de su teoría y de sus propias observaciones).

Citaré cuatro ejemplos (7,8):

– En 1917 el etólogo W. Kohler demostró que un chimpancé hambriento y sin haber recibido entrenamiento (9) era capaz de apilar un grupo de cajas de manera que lograra alcanzar una manilla de plátanos que estaba colocada a una altura demasiado alta como para poder alcanzarlo de otra manera (10).

– En 1984 por R. Epstein y colaboradores en la universidad de Harvard establecieron que pichones bajo condiciones controladas evidenciaban una capacidad similar de discernimiento: Movieron una caja justo bajo un plátano suspendido de tal manera que lograron atrapar el plátano al treparse en ella (10).

– En el año 1995 se realizó un estudio con cuervos en que se observó claramente su capacidad de resolver un problema nuevo: Obtener un trozo de alimento que estaba atado a una soguilla por un extremo de la misma y colgado del otro extremo a una percha (ver figura al inicio del texto). La única manera de obtener el alimento era jalando la soguilla del extremo cercano a la percha, colocar el pie sobre la misma después de cada tirón (de tal manera que mientras suelte el pico no vuelva a caer) y repetir este proceso varias veces hasta que el alimento sea alcanzado. Varios cuervos lograron alcanzar el alimento al primer intento lo cual evidencia que fueron capaces de elaborar la solución del problema y ponerla en práctica (11).

– En 1998 Brannon y Terrace demostraron que los monos rhesus eran capaces de ordenar números de manera ascendente. Primero se les mostró el orden de los números del 1 al 4 y luego se les mostró en desorden los números del 5 al 9. Ellos lograron ordenar los números del 5 al 9 de manera creciente lo cual evidencia que tienen la noción de ascendencia numérica al menos del 1 al 9 (12).

Y finalmente daré un ejemplo que si bien no constituye un estudio científico sistemático, es bastante ilustrativo:

Un perro fue entrenado de tal manera que cuando atrape a un sospechoso no lo dañe sino sólo lo sujete del brazo fuertemente hasta que venga el policía a arrestarlo. Solamente debía morderlo en caso que el sospechoso ofrezca resistencia. En su primer día de ¨trabajo¨ el perro debía atrapar a dos delincuentes entonces ellos pensaron que si corrían en direcciones opuestas se librarían del perro ya que no podría correr en ambas direcciones a la vez. Entonces el perro corrió tras uno de los delincuentes y le hirió su pierna gravemente de tal forma que no pueda escapar. Luego de esto fue a perseguir al segundo y lo sujeto del brazo sin dañarlo como se le había enseñado. El perro nunca había sido aleccionado para enfrentar una situación similar (13, 14).

En este punto el especista podría afirmar: Bueno, tienes razón, los individuos no-humanos también tienen capacidad de razonar pero su capacidad es menor que los individuos de mi especie y por ello los excluyo de mi círculo de consideración moral.

Sin embargo existen muchos casos de individuos no-humanos que presentan capacidades cognitivas mayores que las de individuos humanos. Por ejemplo los/as niños/as menores de 3 años (15) o los humanos adultos con alguna deficiencia mental presentan capacidades comparables o inferiores a las de muchos animales no-humanos.

Entonces cuando se establece este argumento en realidad lo que se afirma no es que considerados de manera individual todos los humanos tengan mayor capacidad de razonamiento que todos los animales no- humanos sino que el promedio de las capacidades cognitivas de los individuos humanos es mayor que el promedio de las de los individuos no-humanos.

Sin embargo al establecer un promedio dentro de la especie humana, el especista entra en un círculo vicioso ya que retornamos al punto inicial donde el especista discrimina en función de la especie ya que no aceptaría por ejemplo que el promedio se establezca entre todos los primates de tal manera que excluyamos a los no-primates o que se establezca entre los individuos humanos que tienen más de 5 años de edad y se excluyan a los individuos humanos menores de 5 años (15) y a los individuos no-humanos (en ambas situaciones el promedio de las capacidades cognitivas sería mayor en el primer grupo que en el segundo, por ello el criterio del especista se mantiene y no podría replicar que los ejemplos no son válidos).

Por otro lado tampoco aceptaría que en vez de establecer promedios se establezcan límites que deben ser superados de manera individual. Por ejemplo que sólo los individuos que en un determinado test de coeficiente intelectual (C.I.) obtengan un puntaje igual o mayor a 120 sean considerados dentro de nuestro ámbito moral. Este criterio eliminaría a muchos individuos humanos y el especista no lo aceptaría (y con menos razón lo aceptaría si el puntaje del propio especista fuera menor a 120).

Entonces yo le propondría lo siguiente: seamos injustos y sólo apliquemos la prueba de C.I. a los individuos no-humanos y a los individuos humanos aceptémolos tengan el coeficiente intelectual que tengan. ¿Qué te parece si ponemos un límite inferior de 80? El especista inocentemente aceptaría.

Luego de unos segundos le comento que una gorila llamada Lana obtuvo un puntaje de 85 (13) en una prueba de C.I.

Y él me respondería: entonces que sea 86……..

Y si un estudio demostrara que un animal no-humano presenta un C.I. de 88 el especista diría: entonces que sea 89………

Resulta claro que seleccionará el puntaje necesario para eliminar a todos los que no son de su especie.

Entonces finalmente el especista se ve obligado a reconocer que la capacidad de razonamiento comúnmente denominada ¨inteligencia¨ (16) no es una característica diferencial entre individuos humanos y no- humanos ni cualitativa ni cuantitativamente así que no la puede utilizar para establecer que los intereses de un individuo no-humano sean desconsiderados o en general que a dicho individuo no le debamos respeto (17).

Más adelante subiré otros artículos sobre los nuevos argumentos en que se ampara el especista para justificar su discriminación de tal manera que no se le tilde de arbitrario e injusto.

(1) No voy a analizar los argumentos emitidos en cada uno de estos casos en este artículo, pero más adelante subiré artículos analizándolos y sobre todo comparándolos con los argumentos que utilizan los especistas antropocéntricos para justificarse para poner de manifiesto las grandes similitudes entre ambos modelos.

(2) Recalco que me refiero a especista antropocéntrico ya que existen especistas no-antropocéntricos para los cuales la justificación sería diferente. Ya subiré un artículo explicando esto con detalle.

(3) Éste es uno de los pocos casos en que se denomina animal al Homo Sapiens. Nótese que al ir acompañado del término racional de alguna manera el peso del término animal (que absurdamente se considera insultante) se minimiza o dicho de otra manera es camuflado por el término ¨racional¨.

(4) En realidad Alfred Rusell Wallace llegó a las mismas conclusiones de Darwin sobre la evolución de las especies de manera independiente pero su nombre es muy poco conocido y comúnmente no se le considera autor de la teoría de la evolución:

Raven and Jonson. Biology (Mosby-Year Book, 1992, Third edition)

(5) Singer, P. (2002) Animal Liberation, Harper Collin Publishers, third edition. (pag 206)

Haz click aquí para acceder al libro

(6) A pesar de eso Darwin evidencia una mentalidad especista al referirse a los animales no-humanos como animales inferiores el cual es un término despectivo hacia ellos (aunque probablemente no lo hizo con la intención de despreciarlos).

(7) Más adelante explicaré con mayores detalles la manera en que se establece que los animales no-humanos también tienen la facultad de razonamiento y citaré mayor cantidad de estudios al respecto. Por ahora sólo cito unos cuantos ejemplos para no desviarme del tema central.

(8) Aclaro que así como en la mayoría de experimentos con animales no- humanos, en los cuatro ejemplos que cito los individuos en cuestión fueron privados de su libertad, sometidos a estrés, separados de sus familias e incluso probablemente sometidos a daños físicos. Los únicos experimentos que considero aceptables son aquellos que se realizan en el mismo hábitat de los animales y que no implican perjuicios físicos o psicológicos para los mismos. Por ejemplo los estudios de Dian Fossey que convivió con gorilas durante 13 años o los estudios de Jane Goodall con chimpancés los cuales fueron llevados a cabo en el ambiente natural de los animales y sin privarlos de su libertad obteniéndose valiosa información. Obviamente también considero aceptable cualquier tipo de experimentos con animales humanos si estos han dado su consentimiento.

(9) El hecho de no haber sido entrenado es clave para desechar la posibilidad que el aprendizaje se haya gestado mediante las otras maneras que he mencionado.

(10) Audesirk, T and Audesirk, G. (1997) Biología, la vida en la tierra , Prentice Hall Hispanoamericana, cuarta edición.

(11) Emery, N. J., and Clayton, N. S. (2004) ¨The Mentality of Crows: Convergent Evolution of Intelligence in Corvids and Apes,¨ Science 306, 1903 – 1907.

Haz click aquí para ver un resumen del artículo original

No proporciono el enlace para el artículo completo ya que no está disponible por internet gratuitamente sin embargo tengo el artículo impreso.

(12) Brannon, E. M., and Terrace, H.S. (1998) ¨Ordering of the Numerosities 1 to 9 by Monkeys,¨ Science 282, 746 – 749.

Haz click aquí para ver un resumen del artículo original

No proporciono el enlace para el artículo completo ya que no esta disponible por internet gratuitamente.

(13) Rollin, B.E. (1992) Animal rights and human morality, Prometheus Books, revised edition. (pag 47)

Haz click aquí para acceder al libro

(14) Al igual que en el caso de los experimentos, los intereses del perro con casi total seguridad fueron desconsiderados ya que en realidad los perros ¨policías¨ son también considerados recursos.

(15) A menudo se utiliza el argumento de la potencialidad de los/as niños/as para evitar excluirlos de la esfera moral. Ya subiré un artículo analizando este punto.

(16) Coloco el término ¨inteligencia¨ entre comillas porque se han descrito diversos tipos de inteligencias y cada individuo puede tener variados grados de desarrollo de cada uno de esos tipos de inteligencia. Entonces la capacidad de razonamiento no sería precisamente sinónimo de inteligencia:

Gardner, H. (2001) La inteligencia reformulada, Paidos Ibérica.

(17) Sin embargo es importante aclarar que aún si el razonamiento fuese una característica distintiva de la especie humana, no nos legitimaría para utilizar a los demás animales como recursos ya que no es una característica relevante desde el punto de vista ético. En breve subiré un artículo detallando este tema.

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El especismo: Todos/as somos esclavistas, todos/as somos opresores/as

Posted by flex en febrero 2, 2006

                                             Durante nuestra vida muchas veces hemos oído hablar de discriminaciones arbitrarias en base a diversos criterios. Quién no ha escuchado hablar del racismo, del sexismo (siendo el machismo su manifestación mas común), el heterosexismo, la xenofobia, la etnofobia entre otros.  Muchos/as rechazamos cualquiera de estos tipos de discriminación y nos manifestamos abiertamente en contra dado que consideramos que los individuos no deben ser discriminados en función a ningún criterio arbitrario como son la raza, el sexo, la orientación sexual, el credo o la nacionalidad. En otras palabras, la gran mayoría de nosotros/as estamos de acuerdo con un trato igualitario para todos los individuos que pertenecemos a la especie humana.

Tenemos ejemplos hasta la saciedad de las consecuencias de estos tipos de discriminación: la esclavitud de los humanos negros previa al siglo XX, la esclavitud de humanos en el antiguo Egipto, los campos de concentración de judíos durante el holocausto nazi, la experimentación científica con individuos humanos durante el mismo, el régimen del apartheid en Sudáfrica, la negación de derecho a voto a la mujer, la desigualdad de derechos entre hombres y mujeres en las sociedades musulmanas, etc. Sin embargo pocos/as saben que ellos/as directa o indirectamente oprimen, esclavizan, asesinan, mutilan, encierran, etc, a otros individuos basados en un criterio tan arbitrario como aquellos mencionados anteriormente.

 Me refiero a la discriminación arbitraria en función de la especie también conocida como ESPECISMO.

Cuando hablo de discriminación arbitraria me refiero a que los intereses de los individuos pertenecientes a un grupo -determinado por una o más características- son infravalorados o no considerados por los individuos de otro grupo -también definido por una o más características- los cuales se autoproclaman superiores y apelan a esta superioridad para ejercer dominio sobre los individuos de aquel grupo considerado inferior.

Entonces, el especismo consiste en la infravaloración de los intereses de los individuos que no pertenecen a la especie humana, vale decir, los animales no-humanos (1).

La gran mayoría de nosotros/as somos o hemos sido partícipes activos de la opresión hacia los individuos de otras especies en diversas formas: consumo de carne, leche y huevos, utilización de prendas o accesorios hechas en base a partes del cuerpo de animales no-humanos (pieles, cuero, lana, plumas), uso de animales no-humanos como objetos de experimentación, pasatiempos o actividades relacionadas con animales no-humanos (circos, zoológicos, corridas de toros, peleas de gallos, caza o pesca deportiva), etc.

Todas estas actividades las realizamos o hemos realizado sin el más mínimo cuestionamiento ya que en la sociedad actual son aprobadas mayoritariamente tanto por la sociedad como por la legalidad. De esta manera estamos discriminando a los animales no-humanos de manera arbitraria e injusta de la misma forma como aquel esclavista del siglo XIX discriminaba a otros individuos por no pertenecer a su raza y lo utilizaba como recurso para su beneficio, o de la misma forma como un nazi discriminaba y sometía a otros individuos humanos por no pertenecer a la raza aria que ellos consideraban superior.

Muchos/as, si bien no son conscientes que son especistas –pocos han analizado este asunto de manera seria- justifican sus actitudes hacia los demás animales dado que en promedio difieren con respecto a nuestras capacidades cognitivas o linguísticas (razonamiento y lenguaje) sin embargo jamás se les ocurriría explotar o discriminar a un individuo humano utilizando como criterio dichas características. Sabemos claramente que existen diferencias intelectuales entre los humanos y en la actualidad muy pocos/as estarían de acuerdo en basarse en esas características para establecer una diferenciación en cuanto a la consideración de sus intereses.

Entonces, ¿por qué las justificamos sin ningún análisis cuando se trata de individuos no-humanos como cerdos, perros, pavos o sardinas?. Existen muchos animales no-humanos que presentan notables capacidades cognitivas, algunos pueden aprender el uso de un lenguaje, otros presentan ciertas carácterísticas en las cuales superan a los animales humanos (velocidad, capacidad olfativa o auditiva, agilidad, etc), e incluso existen muchos casos de individuos no-humanos que superan en capacidad de raciocinio a individuos humanos. Pero aun si todo lo anterior no fuera cierto, la pregunta es ¿porque debemos discriminarlos en base a criterios tan irrelevantes como lo son la inteligencia, lenguaje o cualquier otra capacidad?.

En palabras del filósofo utilitarista Jeremy Bentham: La pregunta no es ¿pueden razonar? o ¿pueden hablar? sino ¿pueden sufrir? (2)

Los animales no-humanos tienen intereses de la misma manera que nosotros los animales humanos los tenemos. Interés en ser libres, interés en vivir, interés en no padecer, etc. Muchos incluso presentan características emocionales que les permiten tener intereses aun más complejos. El propósito de este artículo es que el que lo lea reconsidere su actitud hacia los demás animales y se de cuenta que es tan injusta como otros tipos de diferencias establecidas entre los individuos de la especie humana.

¿Que hacer?

Una vez que hemos asimilado racionalmente todo lo anterior y somos conscientes que somos especistas, debemos cambiar ciertos hábitos que mantenemos por fuerza de la tradición y/o costumbres personales y adoptar un estilo de vida denominado veganismo. Lamentablemente el paso de la teoría a la práctica es muchas veces complicado pero si analizamos este asunto de manera objetiva despegándonos de nuestros egoísmos antropocéntricos debemos llegar a la conclusión que debemos abandonar tales hábitos. El veganismo rechaza el consumo de carne, huevos, leche de origen animal, el uso de cuero, pieles, lana, la existencia de zoológicos, circos (3), y fiestas tradicionales que involucran la utilización de animales no-humanos. Se opone a la venta de animales no-humanos en las llamadas ¨tiendas de mascotas¨ ya que dichos animales no son objetos que puedan comprar, vender o regalar (además obviamente del sufrimiento que padecen durante su comercialización). Asimismo se opone a su uso como objetos de experimentación (práctica conocida como vivisección).

Mucha gente considera que respetar a los animales no-humanos se limita a darle besos a un perro o un gato o que luchar por ellos se limita a pararse frente a la plaza de Acho (plaza de toros de Lima) a gritar ¨torero asesino¨ o manifestarse en contra del uso de pieles mientras ellos continúan apoyando el abuso y la explotación de los animales no-humanos en los ámbitos que les convienen. El veganismo es la única opción seria y coherente si de veras consideramos que los demás animales merecen respeto.

El cambio más importante es el de la alimentación es decir el cambio hacia una dieta completamente libre de productos de origen animal ya que la obtención de los mismos implica la mayor cantidad de padecimiento considerando el número de víctimas involucradas (por ejemplo en Estados Unidos se asesinan anualmente 8 mil millones de animales no-humanos para estos efectos (4) siendo ésta una estimación probablemente moderada ya que los peces se cuentan por toneladas no como individuos). Las dietas veganas son perfectamente saludables desde el punto de vista nutricional para cualquier etapa de la vida (5) (simplemente deben estar bien planeadas) y además pueden ser tan agradables al paladar como las dietas omnívoras. Existen muchos deportistas exitosos que mantienen este tipo de dietas.

A diferencia de los animales (específicamente los que poseemos encéfalo y medula espinal es decir los vertebrados –aves, reptiles, mamíferos, anfibios y peces), los vegetales, hongos, bacterias y protozoos (los cuales pueden formar parte de una dieta vegana o ser utilizados en otro ámbito) no presentan intereses ya que al no poseer sistema nervioso no son capaces de sufrir ni disfrutar (por ende tampoco presentan interés en mantener la vida) (6). En otras palabras no son discriminables. Hablar de discriminación hacia un vegetal o un hongo sería equivalente a hablar de discriminación hacia una silla (ninguno de ellos tienen intereses propios al no tener experiencias subjetivas). Con respecto a los animales invertebrados que presentan sistema nervioso (algunos como las esponjas no los presentan y por lo tanto tampoco son discriminables) no esta claro en la comunidad científica si es lo suficientemente desarrollado como para permitir el desarrollo de intereses pero debemos darles el beneficio de la duda y tampoco participar en su explotación (miel, seda, consumo de invertebrados en la alimentación, etc) ya que hay evidencias considerables de que sí los tienen. (7)

Todos los animales (léase seres sintientes) somos iguales, únete a la lucha por la abolición de la esclavitud de los animales no-humanos. Hazte vegano/a y activista.

(1) Más estrictamente esta definición se aplica para lo que se denomina especismo antropocéntrico ya que hay otro tipo de especismo (no antropocéntrico) para el cual no se aplicaría. Mas adelante subiré un artículo sobre los tipos de especismo.

(2) Peter Singer, Animal Liberation (Harper Collin Publishers, third edition, 2002) (pag 7) haz click aquí para acceder al libro

Es importante añadir la capacidad de disfrutar o mantener experiencias agradables. En realidad, más estrictamente, Bentham debió haber preguntado ¨¿pueden sentir?¨ en vez de ¨¿pueden sufrir¨. La capacidad de sentir incluye tanto sufrir como disfrutar.

(3) A pesar de ser obvio, aclaro que el veganismo no excluye los circos con animales humanos (los cuales pueden voluntariamente elegir participar en él). Un ejemplo de este tipo de circo es el Cirque du soleil (el circo del sol).

(4) Gary Francione, Introduction to Animal Rights (Temple University Press, 2000) (pag 9) haz click aquí para acceder al libro

(5) Position of the American Dietetic Association and Dietitians of Canada: Vegetarian diets. J Am Diet Assoc. 2003 Jun;103(6):748-65. haz click aquí para ver el artículo en formato PDF (tal y como se publicó originalmente)

(6) Aclaro aquí que la adjudicación de capacidad de sentir no se basa solamente en la presencia de un sistema nervioso sino que hay múltiples criterios para establecerla. De la misma forma para establecer que un ser no es sintiente no sólo nos basamos en la ausencia de sistema nervioso. Más adelante subiré artículos que explican lo anterior con más detalle.

(7) Sobre la presencia o ausencia de tejido nervioso: Audesirk, T; Audesirk Gerald. Biología, la vida en la tierra (Prentice Hall Hispanoamericana, 1997, 4ta edición)

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